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Indonesa

Las llamas azules del Kawah Ijen

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Las llamas azules del Kawah Ijen

¡Magia pura! El fuego azul del cráter del volcán Ijen en Java Oriental es una visita obligada. Al contacto con el oxígeno, las emanaciones de azufre del volcán se prenden, creando estas fascinantes llamas azules. 

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Los mineros de Kawah Ijen

No es la lava sino el azufre lo que ha hecho famoso al volcán Gunung Ijen, en Java Oriental. Por la noche, viajeros de todo el mundo se juntan aquí para ver danzar a las llamas azules por el cráter. El fenómeno es también una fuente de ingresos para la población local: todos los días cientos de mineros se introducen en el angustioso cráter para llenar pesadas cestas con azufre que cargan a la espalda.

El volcán Gunung Ijen se erige a 2700 metros sobre el nivel del mar y esconde un cautivador lago azul y una mina de azufre. A través de tuberías de cerámica, el azufre líquido de color rojo y a alta temperatura se filtra desde la tierra. Cuando se enfría, el azufre se transforma en piedra amarilla que crea un espectacular contraste con el azul lago del cráter. Esta piedra amarilla se puede utilizar en una gran variedad de productos: desde cerillas y goma hasta productos de cosmética y pilas.

El azufre líquido se filtra desde la tierra a través de tubos de cerámica © Iris van den Broek

Tres visitas diarias al cráter
A primera hora de la mañana los mineros locales comienzan el descenso al cráter. Al iniciar la tarea tan pronto evitan las altas temperaturas del día. La mina de azufre se encuentra a 200 metros de profundidad. El camino por el borde del cráter a la mina es abrupto y traicionero. Es difícil imaginar cómo estos mineros vuelven portando a la espalda pesadas cestas con pedazos de azufre. No estamos hablando de unos pocos kilos: en cada viaje, los mineros pueden transportar una media de 80 kilos de piedra por un empinado camino con una pendiente de 60 grados. Una persona normal difícilmente lo podría transportar una vez. Estos débiles hombres recorren este camino varias veces al día. Algunos hasta diez.

Al alcanzar la cima, se pesa la carga. Diez kilos de azufre equivalen a 10.000 rupias (75 centavos de dólar). Esto significa que una carga de 80 kilos supondrá una mísera suma de 6 dólares. Sin embargo, la minería es mucho más lucrativa que trabajar en una plantación de café, por ejemplo.

Los mineros transportan hasta 80 kilos de azufre a la espalda © Iris van den Broek

Llamas azules
En los últimos años ha aumentado el número de ávidos viajeros que descienden al cráter. La mayoría exploran el Gunung Ijen durante el día y se pierden su secreto mejor guardado: las llamas azules. Para verlas, debe unirse a los mineros (y al guía) y realizar el descenso bien entrada la noche. A la una de la madrugada es una buena hora. El trayecto al borde del cráter requiere entre 60 y 90 minutos en función de su velocidad. Se tarda otros 45 minutos en descender a las llamas azules del cráter. Sus esfuerzos se verán gratamente recompensados ya que podrá admirar las llamas azules en todo su esplendor. En el camino de regreso, admire el amanecer: desde este sendero, relativamente llano, podrá deleitarse con el lago azul del cráter.

El imponente lago del cráter al amanecer © Iris van den Broek